La justicia francesa emitió un nuevo y contundente fallo en el caso que involucra al ciudadano chileno Nicolás Zepeda, declarándolo culpable por la desaparición y presunto asesinato de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki. El veredicto fue anunciado en la Corte de Apelaciones de Lyon, donde finalmente se decidió imponer la pena de cadena perpetua al acusado chileno, en un proceso que ha abarcado más de diez años de investigaciones sin que se haya encontrado el cuerpo de la víctima. Esta determinación marca un nuevo hito en uno de los casos judiciales más seguidos tanto en Chile como en Francia. Este constituyó el tercer juicio enfrentado por Zepeda, quien ya había sido juzgado previamente en dos ocasiones distintas. Con esta última sentencia, la justicia francesa reafirma su convicción sobre la culpabilidad del acusado en un caso que ha estado rodeado de evidencias circunstanciales, rastros digitales y testimonios cruciales. La lectura del fallo en Lyon marca el cierre, al menos temporal, de una nueva fase judicial relacionada con la desaparición de Narumi Kurosaki, una joven japonesa cuyo paradero se perdió hace más de una década. Uno de los aspectos más impactantes de este caso es que, a pesar del tiempo transcurrido, el cuerpo de la víctima aún no ha sido encontrado, lo que ha mantenido viva una herida para su familia y ha añadido un componente especialmente dramático al proceso. Esta resolución tiene un fuerte significado simbólico, ya que vuelve a situar el caso en el centro del interés público chileno. Esto se debe no solo a la nacionalidad del condenado, sino también a la persistencia de una causa que ha tenido repercusiones a nivel internacional y ha sido seguida atentamente tanto por los medios como por las autoridades judiciales en ambos países. Con este fallo, la justicia francesa reitera su respaldo a la acusación presentada en un caso que ha atravesado diversas etapas procesales. Fuente: ADN Radio Nacional
Punch, el pequeño macaco japonés que no se separa de su “mamá” de peluche, se convirtió en tendencia mundial tras la difusión de un video en el que aparece siendo arrastrado por un mono adulto. El caso, que ya había conmovido al público por su historia de abandono, generó una ola de indignación en redes sociales. Sin embargo, el Zoológico de Ichikawa emitió un comunicado oficial para explicar lo ocurrido y pedir que no se malinterprete el proceso de integración del animal. Punch nació en julio pasado en el zoológico de la ciudad de Ichikawa, en la periferia de Tokio, pero fue rechazado por su madre poco después de nacer. Desde entonces, el equipo del parque asumió su crianza y le proporcionó un peluche de orangután naranja que adoptó como figura de apego. Aunque suele verse aferrado a este juguete, el zoológico ha reiterado que no está aislado y que convive con una tropa de 56 macacos japoneses mientras aprende a socializar. La polémica reciente surgió por un video grabado la mañana del 19 de febrero, durante la hora de alimentación. En las imágenes, Punch intenta acercarse a otro mono bebé para interactuar, pero es evitado. Minutos después, un mono adulto lo regaña y lo arrastra, escena que muchos interpretaron como una agresión. En su comunicado del 20 de febrero, el zoológico explicó que el ejemplar adulto que intervino sería la madre del mono con el que Punch intentó comunicarse. Según detallaron, la hembra probablemente percibió que su cría estaba incómoda y reaccionó para reprender a Punch, en un comportamiento que describen como parte normal de la dinámica social de la especie. “ Punch ha sido regañado por otros monos muchas veces en el pasado ”, señalaron, aunque enfatizaron que ningún miembro de la tropa ha mostrado una agresión seria hacia él. Tras el incidente, Punch corrió a refugiarse con su peluche, pero más tarde lo dejó y volvió a interactuar con el grupo con normalidad. Los cuidadores reconocen que este tipo de episodios eran esperables en el proceso de integración, pero destacan la resiliencia del pequeño macaco. “Más que sentir lástima, queremos que apoyen su esfuerzo”, indicaron.
Una mujer japonesa de 32 años, identificada en diversos medios como Kano, celebró una boda simbólica con un personaje generado por inteligencia artificial, al que denominó Lune Klaus, y que fue configurado por ella misma utilizando ChatGPT. La ceremonia se realizó en la ciudad japonesa de Okayama y estuvo organizada por una empresa local especializada en eventos donde personas “se casan” con personajes virtuales o ficticios. Aunque el enlace fue celebrado como una boda tradicional —con vestido blanco y un intercambio de votos— el “esposo” de Kano no existe físicamente: Lune Klaus es una identidad digital creada y personalizada a través de ChatGPT. Un galán a la medida de la mujer japonesa. Durante el evento, Kano usó gafas de realidad aumentada para poder ver al personaje virtual proyectado junto a ella mientras intercambiaban símbolos tradicionales de matrimonio, como el anillo. A pesar de lo emotivo de la ceremonia, este tipo de unión no tiene validez legal en Japón y se considera sólo simbólica. De una ruptura, a una relación virtual con ChatGPT Según reporta Infobae, la mujer comenzó a interactuar con el sistema de inteligencia artificial tras terminar un compromiso de tres años con su pareja humana. Inicialmente buscaba consuelo emocional en los diálogos con la IA, pero con el tiempo formó una fuerte conexión afectiva con el bot, que fue ajustando a su medida para responder con empatía y atención, lo que eventualmente la llevó a desarrollar sentimientos más profundos hacia esa persona digital. Se trata de un caso parecido a la película Her, donde, como define Netflix, un escritor solitario encuentra el amor de la manera más inesperada: en el interior del sistema operativo que compró para ayudarle a organizar su vida. En el film actúan Joaquin Phoenix, y como voz de la IA, Scarlett Johansson.
La justicia francesa emitió un nuevo y contundente fallo en el caso que involucra al ciudadano chileno Nicolás Zepeda, declarándolo culpable por la desaparición y presunto asesinato de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki. El veredicto fue anunciado en la Corte de Apelaciones de Lyon, donde finalmente se decidió imponer la pena de cadena perpetua al acusado chileno, en un proceso que ha abarcado más de diez años de investigaciones sin que se haya encontrado el cuerpo de la víctima. Esta determinación marca un nuevo hito en uno de los casos judiciales más seguidos tanto en Chile como en Francia. Este constituyó el tercer juicio enfrentado por Zepeda, quien ya había sido juzgado previamente en dos ocasiones distintas. Con esta última sentencia, la justicia francesa reafirma su convicción sobre la culpabilidad del acusado en un caso que ha estado rodeado de evidencias circunstanciales, rastros digitales y testimonios cruciales. La lectura del fallo en Lyon marca el cierre, al menos temporal, de una nueva fase judicial relacionada con la desaparición de Narumi Kurosaki, una joven japonesa cuyo paradero se perdió hace más de una década. Uno de los aspectos más impactantes de este caso es que, a pesar del tiempo transcurrido, el cuerpo de la víctima aún no ha sido encontrado, lo que ha mantenido viva una herida para su familia y ha añadido un componente especialmente dramático al proceso. Esta resolución tiene un fuerte significado simbólico, ya que vuelve a situar el caso en el centro del interés público chileno. Esto se debe no solo a la nacionalidad del condenado, sino también a la persistencia de una causa que ha tenido repercusiones a nivel internacional y ha sido seguida atentamente tanto por los medios como por las autoridades judiciales en ambos países. Con este fallo, la justicia francesa reitera su respaldo a la acusación presentada en un caso que ha atravesado diversas etapas procesales. Fuente: ADN Radio Nacional
Punch, el pequeño macaco japonés que no se separa de su “mamá” de peluche, se convirtió en tendencia mundial tras la difusión de un video en el que aparece siendo arrastrado por un mono adulto. El caso, que ya había conmovido al público por su historia de abandono, generó una ola de indignación en redes sociales. Sin embargo, el Zoológico de Ichikawa emitió un comunicado oficial para explicar lo ocurrido y pedir que no se malinterprete el proceso de integración del animal. Punch nació en julio pasado en el zoológico de la ciudad de Ichikawa, en la periferia de Tokio, pero fue rechazado por su madre poco después de nacer. Desde entonces, el equipo del parque asumió su crianza y le proporcionó un peluche de orangután naranja que adoptó como figura de apego. Aunque suele verse aferrado a este juguete, el zoológico ha reiterado que no está aislado y que convive con una tropa de 56 macacos japoneses mientras aprende a socializar. La polémica reciente surgió por un video grabado la mañana del 19 de febrero, durante la hora de alimentación. En las imágenes, Punch intenta acercarse a otro mono bebé para interactuar, pero es evitado. Minutos después, un mono adulto lo regaña y lo arrastra, escena que muchos interpretaron como una agresión. En su comunicado del 20 de febrero, el zoológico explicó que el ejemplar adulto que intervino sería la madre del mono con el que Punch intentó comunicarse. Según detallaron, la hembra probablemente percibió que su cría estaba incómoda y reaccionó para reprender a Punch, en un comportamiento que describen como parte normal de la dinámica social de la especie. “ Punch ha sido regañado por otros monos muchas veces en el pasado ”, señalaron, aunque enfatizaron que ningún miembro de la tropa ha mostrado una agresión seria hacia él. Tras el incidente, Punch corrió a refugiarse con su peluche, pero más tarde lo dejó y volvió a interactuar con el grupo con normalidad. Los cuidadores reconocen que este tipo de episodios eran esperables en el proceso de integración, pero destacan la resiliencia del pequeño macaco. “Más que sentir lástima, queremos que apoyen su esfuerzo”, indicaron.
Una mujer japonesa de 32 años, identificada en diversos medios como Kano, celebró una boda simbólica con un personaje generado por inteligencia artificial, al que denominó Lune Klaus, y que fue configurado por ella misma utilizando ChatGPT. La ceremonia se realizó en la ciudad japonesa de Okayama y estuvo organizada por una empresa local especializada en eventos donde personas “se casan” con personajes virtuales o ficticios. Aunque el enlace fue celebrado como una boda tradicional —con vestido blanco y un intercambio de votos— el “esposo” de Kano no existe físicamente: Lune Klaus es una identidad digital creada y personalizada a través de ChatGPT. Un galán a la medida de la mujer japonesa. Durante el evento, Kano usó gafas de realidad aumentada para poder ver al personaje virtual proyectado junto a ella mientras intercambiaban símbolos tradicionales de matrimonio, como el anillo. A pesar de lo emotivo de la ceremonia, este tipo de unión no tiene validez legal en Japón y se considera sólo simbólica. De una ruptura, a una relación virtual con ChatGPT Según reporta Infobae, la mujer comenzó a interactuar con el sistema de inteligencia artificial tras terminar un compromiso de tres años con su pareja humana. Inicialmente buscaba consuelo emocional en los diálogos con la IA, pero con el tiempo formó una fuerte conexión afectiva con el bot, que fue ajustando a su medida para responder con empatía y atención, lo que eventualmente la llevó a desarrollar sentimientos más profundos hacia esa persona digital. Se trata de un caso parecido a la película Her, donde, como define Netflix, un escritor solitario encuentra el amor de la manera más inesperada: en el interior del sistema operativo que compró para ayudarle a organizar su vida. En el film actúan Joaquin Phoenix, y como voz de la IA, Scarlett Johansson.