La selección de Italia ha vuelto a sufrir un duro revés, quedando fuera del Mundial 2026 tras caer en un partido crucial del repechaje europeo ante Bosnia y Herzegovina, repitiendo así la historia de 2018 y 2022. Este inesperado resultado ha conmocionado al país y ha generado fuertes reacciones, incluida la del ministro de Deportes, Andrea Abodi, quien ha ordenado una reestructuración total del fútbol italiano y del liderazgo de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC). En sus declaraciones, Abodi expresó: “El fútbol es un deporte, y en tiempos de crisis militar y económica como esta, no debería cargarse con significados excesivos. Pero por otro lado, es innegable que no es solo un deporte. Especialmente en Italia, donde el fútbol se ha convertido en cultura popular, un ritual comunitario y un símbolo de prestigio internacional. Me entristece pensar que hay toda una generación de niños y jóvenes que aún no han experimentado la emoción de ver a la selección nacional jugar un Mundial”. Asimismo, el ministro enfatizó la necesidad de reconstruir el fútbol italiano y renovar el liderazgo de la FIGC: “Es evidente para todos que el fútbol italiano necesita reconstruirse y que este proceso debe comenzar con una renovación del liderazgo de la FIGC. Se exige responsabilidad, humildad y respeto a todos. Italia debe volver a ser Italia, incluso en el fútbol mundial”. Ante estas circunstancias, el presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, ha confirmado que se convocará a un Consejo Federal la próxima semana para abordar la situación. Aunque evitó hablar sobre su posible renuncia, señaló: “Entiendo que se pidan dimisiones, pero esas decisiones corresponden al Consejo”, en referencia a la reunión programada para el jueves 2 de abril. Fuente: ADN Deportes
La confirmación de que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) participarán en las operaciones de seguridad de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 , programados del 6 al 22 de febrero, ha generado una profunda indignación y un intenso debate político en Italia. Según informaron portavoces de la agencia y la embajada de Estados Unidos en Italia, la unidad que se desplazará es la División de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). Su función principal será colaborar con el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado y las autoridades locales para mitigar riesgos planteados por organizaciones criminales transnacionales, incluyendo delitos como la trata de niños, el tráfico de armas y la cibercriminalidad. La agencia ha enfatizado que no llevará a cabo operaciones de control migratorio fuera de su país y que todas las acciones estarán bajo la autoridad soberana de Italia. El rechazo social y político surge principalmente tras la reciente muerte de dos civiles norteamericanos, entre ellos el enfermero Alex Pretti, durante operativos de agentes federales contra inmigrantes en Minneapolis. La tensión aumentó luego de que se reportara que agentes del ICE amenazaron a periodistas de la cadena pública italiana RAI mientras cubrían los incidentes en dicha ciudad estadounidense, advirtiéndoles que les romperían las ventanas de su vehículo si continuaban filmando. La presencia de estos agentes en Milán para los Juegos Olímpicos de Invierno ha provocado un agrio debate en Italia. El alcalde de Milán, Beppe Sala, calificó a la agencia como una “milicia que mata” y afirmó que no son bienvenidos en la ciudad porque sus métodos no se ajustan a la forma democrática de garantizar la seguridad en Italia. El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, inicialmente restó importancia al asunto calificándolo como “normal”, pero ante la creciente presión, declaró posteriormente que “el ICE no operará en territorio italiano” y que la seguridad general está garantizada por el estado italiano. Desde la oposición, líderes del Movimiento Cinco Estrellas acusaron al gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni de “cobardía y sumisión” ante la administración de Donald Trump por su silencio inicial sobre el tema. A pesar de la controversia, se espera que los agentes formen parte del esquema de protección para la delegación estadounidense, que incluirá la asistencia del vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio a la ceremonia de apertura el 6 de febrero. Fuente: Publimetro Deportes
La selección de Italia ha vuelto a sufrir un duro revés, quedando fuera del Mundial 2026 tras caer en un partido crucial del repechaje europeo ante Bosnia y Herzegovina, repitiendo así la historia de 2018 y 2022. Este inesperado resultado ha conmocionado al país y ha generado fuertes reacciones, incluida la del ministro de Deportes, Andrea Abodi, quien ha ordenado una reestructuración total del fútbol italiano y del liderazgo de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC). En sus declaraciones, Abodi expresó: “El fútbol es un deporte, y en tiempos de crisis militar y económica como esta, no debería cargarse con significados excesivos. Pero por otro lado, es innegable que no es solo un deporte. Especialmente en Italia, donde el fútbol se ha convertido en cultura popular, un ritual comunitario y un símbolo de prestigio internacional. Me entristece pensar que hay toda una generación de niños y jóvenes que aún no han experimentado la emoción de ver a la selección nacional jugar un Mundial”. Asimismo, el ministro enfatizó la necesidad de reconstruir el fútbol italiano y renovar el liderazgo de la FIGC: “Es evidente para todos que el fútbol italiano necesita reconstruirse y que este proceso debe comenzar con una renovación del liderazgo de la FIGC. Se exige responsabilidad, humildad y respeto a todos. Italia debe volver a ser Italia, incluso en el fútbol mundial”. Ante estas circunstancias, el presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, ha confirmado que se convocará a un Consejo Federal la próxima semana para abordar la situación. Aunque evitó hablar sobre su posible renuncia, señaló: “Entiendo que se pidan dimisiones, pero esas decisiones corresponden al Consejo”, en referencia a la reunión programada para el jueves 2 de abril. Fuente: ADN Deportes
La confirmación de que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) participarán en las operaciones de seguridad de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 , programados del 6 al 22 de febrero, ha generado una profunda indignación y un intenso debate político en Italia. Según informaron portavoces de la agencia y la embajada de Estados Unidos en Italia, la unidad que se desplazará es la División de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). Su función principal será colaborar con el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado y las autoridades locales para mitigar riesgos planteados por organizaciones criminales transnacionales, incluyendo delitos como la trata de niños, el tráfico de armas y la cibercriminalidad. La agencia ha enfatizado que no llevará a cabo operaciones de control migratorio fuera de su país y que todas las acciones estarán bajo la autoridad soberana de Italia. El rechazo social y político surge principalmente tras la reciente muerte de dos civiles norteamericanos, entre ellos el enfermero Alex Pretti, durante operativos de agentes federales contra inmigrantes en Minneapolis. La tensión aumentó luego de que se reportara que agentes del ICE amenazaron a periodistas de la cadena pública italiana RAI mientras cubrían los incidentes en dicha ciudad estadounidense, advirtiéndoles que les romperían las ventanas de su vehículo si continuaban filmando. La presencia de estos agentes en Milán para los Juegos Olímpicos de Invierno ha provocado un agrio debate en Italia. El alcalde de Milán, Beppe Sala, calificó a la agencia como una “milicia que mata” y afirmó que no son bienvenidos en la ciudad porque sus métodos no se ajustan a la forma democrática de garantizar la seguridad en Italia. El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, inicialmente restó importancia al asunto calificándolo como “normal”, pero ante la creciente presión, declaró posteriormente que “el ICE no operará en territorio italiano” y que la seguridad general está garantizada por el estado italiano. Desde la oposición, líderes del Movimiento Cinco Estrellas acusaron al gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni de “cobardía y sumisión” ante la administración de Donald Trump por su silencio inicial sobre el tema. A pesar de la controversia, se espera que los agentes formen parte del esquema de protección para la delegación estadounidense, que incluirá la asistencia del vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio a la ceremonia de apertura el 6 de febrero. Fuente: Publimetro Deportes