El Instituto de Salud Pública (ISP) ha lanzado una advertencia sobre el aumento de casos de intoxicación en menores debido al consumo de melatonina, un medicamento comúnmente utilizado para tratar trastornos del sueño. Esta alerta surge después de que el Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica (CITUC) informara sobre 927 casos de sobredosis entre los años 2019 y 2022. Según las estadísticas, el 38,2% de estos casos corresponden a adolescentes y el 36,6% a niños, lo que indica una presencia preocupante de este fármaco en hogares con menores. Las autoridades sanitarias han destacado que, a pesar de ser considerada un producto natural, la melatonina es un medicamento y no un suplemento inofensivo. El ISP ha subrayado que la melatonina no está autorizada para su uso en niños en Chile, ya que no se ha determinado su seguridad y eficacia en personas menores de 18 años. Por lo tanto, su administración debe ser exclusivamente bajo supervisión médica y con la dosis adecuada. “Actualmente, hay 21 registros sanitarios activos de productos farmacéuticos que contienen melatonina como ingrediente activo en nuestro país, todos ellos disponibles solo bajo receta médica. Ninguno de estos productos está aprobado para su uso en población pediátrica, lo que refleja la falta de evidencia sobre la seguridad y eficacia de la melatonina en niños de 0 a 18 años”, explicó el ISP en un comunicado. Entre los efectos adversos asociados a una sobredosis se incluyen somnolencia excesiva, vómitos, mareos, dolor abdominal e incluso alteraciones del ritmo cardíaco en casos más graves. En este sentido, el organismo insta a mantener estos medicamentos fuera del alcance de niños y adolescentes y a evitar la automedicación. Desde el ámbito sanitario también se recuerda que los trastornos del sueño en menores deben ser evaluados por un profesional de salud, ya que pueden estar relacionados con factores emocionales, conductuales o médicos que requieren un tratamiento integral. Las autoridades reiteran su llamado a padres, madres y cuidadores para que no administren melatonina sin prescripción médica y siempre consulten con un especialista antes de comenzar cualquier tratamiento farmacológico en menores. Fuente: Publimetro
Un grupo de senadores ingresó una moción que busca fortalecer la información nutricional a la que acceden los consumidores, estableciendo la obligación de que restaurantes y locales de comida informen de manera visible el contenido calórico de los platos que ofrecen al público. La iniciativa, impulsada por los senadores Sebastián Keitel, Francisco Chahuán e Iván Flores, propone modificar la Ley N° 20.606 sobre composición nutricional de los alimentos y su publicidad, con el propósito de facilitar decisiones alimentarias informadas y contribuir a la prevención de la obesidad y de enfermedades crónicas asociadas a una mala alimentación. El proyecto se encuentra en su primer trámite constitucional y fue derivado a la Comisión de Salud del Senado, instancia que deberá analizar y discutir el alcance de la propuesta. La moción se sustenta en las alarmantes cifras de obesidad que registra Chile, que lidera los índices en Sudamérica tanto en población adulta como infantil. Según se señala en el texto legal (Boletín N° 18001-11), este escenario está estrechamente vinculado al alto consumo de alimentos ultraprocesados, lo que refuerza la necesidad de profundizar las políticas de prevención en salud pública. Si bien los autores reconocen el carácter pionero de la Ley N° 20.606, particularmente por la implementación de los sellos de advertencia nutricional, sostienen que la normativa puede perfeccionarse ampliando la información disponible al momento de consumir alimentos preparados fuera del hogar. Como referencia, el proyecto cita la regulación vigente en Estados Unidos, donde se exige el etiquetado calórico en los menús de restaurantes, así como la experiencia de la provincia de Ontario, en Canadá, que aplica una medida similar. La discusión se enmarca en un debate más amplio sobre el impacto de los alimentos ultraprocesados en la salud. En esa línea, en los últimos meses también se han presentado otras iniciativas legislativas, como un proyecto ingresado en diciembre que busca prohibir la publicidad, promoción y patrocinio de carnes procesadas en Chile. La propuesta apunta a proteger la salud pública, especialmente de niñas, niños y adolescentes, frente a la evidencia científica que vincula el consumo de estos productos con un mayor riesgo de cáncer colorrectal. Esta iniciativa se apoya en la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que incluye a las carnes procesadas dentro del Grupo 1 de alimentos cancerígenos para humanos, categoría que agrupa productos con evidencia científica sólida sobre sus efectos nocivos. En este grupo se encuentran alimentos como jamón, salchichas, embutidos, tocino, nuggets, longanizas y fiambres.
El Instituto de Salud Pública (ISP) ha lanzado una advertencia sobre el aumento de casos de intoxicación en menores debido al consumo de melatonina, un medicamento comúnmente utilizado para tratar trastornos del sueño. Esta alerta surge después de que el Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica (CITUC) informara sobre 927 casos de sobredosis entre los años 2019 y 2022. Según las estadísticas, el 38,2% de estos casos corresponden a adolescentes y el 36,6% a niños, lo que indica una presencia preocupante de este fármaco en hogares con menores. Las autoridades sanitarias han destacado que, a pesar de ser considerada un producto natural, la melatonina es un medicamento y no un suplemento inofensivo. El ISP ha subrayado que la melatonina no está autorizada para su uso en niños en Chile, ya que no se ha determinado su seguridad y eficacia en personas menores de 18 años. Por lo tanto, su administración debe ser exclusivamente bajo supervisión médica y con la dosis adecuada. “Actualmente, hay 21 registros sanitarios activos de productos farmacéuticos que contienen melatonina como ingrediente activo en nuestro país, todos ellos disponibles solo bajo receta médica. Ninguno de estos productos está aprobado para su uso en población pediátrica, lo que refleja la falta de evidencia sobre la seguridad y eficacia de la melatonina en niños de 0 a 18 años”, explicó el ISP en un comunicado. Entre los efectos adversos asociados a una sobredosis se incluyen somnolencia excesiva, vómitos, mareos, dolor abdominal e incluso alteraciones del ritmo cardíaco en casos más graves. En este sentido, el organismo insta a mantener estos medicamentos fuera del alcance de niños y adolescentes y a evitar la automedicación. Desde el ámbito sanitario también se recuerda que los trastornos del sueño en menores deben ser evaluados por un profesional de salud, ya que pueden estar relacionados con factores emocionales, conductuales o médicos que requieren un tratamiento integral. Las autoridades reiteran su llamado a padres, madres y cuidadores para que no administren melatonina sin prescripción médica y siempre consulten con un especialista antes de comenzar cualquier tratamiento farmacológico en menores. Fuente: Publimetro
Un grupo de senadores ingresó una moción que busca fortalecer la información nutricional a la que acceden los consumidores, estableciendo la obligación de que restaurantes y locales de comida informen de manera visible el contenido calórico de los platos que ofrecen al público. La iniciativa, impulsada por los senadores Sebastián Keitel, Francisco Chahuán e Iván Flores, propone modificar la Ley N° 20.606 sobre composición nutricional de los alimentos y su publicidad, con el propósito de facilitar decisiones alimentarias informadas y contribuir a la prevención de la obesidad y de enfermedades crónicas asociadas a una mala alimentación. El proyecto se encuentra en su primer trámite constitucional y fue derivado a la Comisión de Salud del Senado, instancia que deberá analizar y discutir el alcance de la propuesta. La moción se sustenta en las alarmantes cifras de obesidad que registra Chile, que lidera los índices en Sudamérica tanto en población adulta como infantil. Según se señala en el texto legal (Boletín N° 18001-11), este escenario está estrechamente vinculado al alto consumo de alimentos ultraprocesados, lo que refuerza la necesidad de profundizar las políticas de prevención en salud pública. Si bien los autores reconocen el carácter pionero de la Ley N° 20.606, particularmente por la implementación de los sellos de advertencia nutricional, sostienen que la normativa puede perfeccionarse ampliando la información disponible al momento de consumir alimentos preparados fuera del hogar. Como referencia, el proyecto cita la regulación vigente en Estados Unidos, donde se exige el etiquetado calórico en los menús de restaurantes, así como la experiencia de la provincia de Ontario, en Canadá, que aplica una medida similar. La discusión se enmarca en un debate más amplio sobre el impacto de los alimentos ultraprocesados en la salud. En esa línea, en los últimos meses también se han presentado otras iniciativas legislativas, como un proyecto ingresado en diciembre que busca prohibir la publicidad, promoción y patrocinio de carnes procesadas en Chile. La propuesta apunta a proteger la salud pública, especialmente de niñas, niños y adolescentes, frente a la evidencia científica que vincula el consumo de estos productos con un mayor riesgo de cáncer colorrectal. Esta iniciativa se apoya en la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que incluye a las carnes procesadas dentro del Grupo 1 de alimentos cancerígenos para humanos, categoría que agrupa productos con evidencia científica sólida sobre sus efectos nocivos. En este grupo se encuentran alimentos como jamón, salchichas, embutidos, tocino, nuggets, longanizas y fiambres.