En una conversación con Zoe Ball para el especial Phil Collins: Eras – In Conversation, emitido por BBC Two, el artista —que se aproxima a su 75º cumpleaños — reconoció que le gustaría volver al estudio para experimentar y comprobar si aún queda música por descubrir. “Lo que me espera, además de recuperar la movilidad y la salud, es ir allí y experimentar un poco, a ver si hay más música”, explicó. “Uno suele pensar: ‘Ya está, ya lo he hecho’. Pero hay que empezar para saber si todavía se puede”. Un largo periodo marcado por la enfermedad Las declaraciones llegan después de que el autor de “In The Air Tonight” haya tenido que afrontar cinco cirugías de rodilla, además de las secuelas derivadas de una grave lesión de columna sufrida en 2007, que dañó las vértebras cervicales y le provocó problemas nerviosos permanentes. Durante este tiempo incluso circularon rumores sobre supuestos cuidados paliativos, desmentidos posteriormente por su representante. “Todo lo que podía salir mal, salió mal”, reconoció Collins, quien actualmente cuenta con asistencia médica las 24 horas para controlar su medicación y su movilidad. Ideas inacabadas y esperanza creativa A pesar de las limitaciones físicas, el exlíder de Genesis confesó que conserva material sin terminar que podría retomarse. “Tengo algunas cosas a medio hacer, otras que nunca terminé y un par que sí acabé y me gustan”, explicó. “Quizá le dé vida al viejo”, aseguró. Collins se retiró oficialmente de las giras tras su último concierto en 2022, después de admitir públicamente que apenas podía sujetar una baqueta, una situación especialmente dura para alguien que ha pasado toda su vida detrás de la batería. “He pasado toda mi vida tocando la batería. De repente, no poder hacerlo es un shock. Aún estoy asimilándolo”. ¿Un regreso posible? Aunque es consciente de sus limitaciones, el músico no descarta un regreso si su estado físico mejora. “Si no puedo hacer lo que hacía tan bien, prefiero no hacerlo. Pero si un día me despierto y puedo sostener unas baquetas, lo intentaré”.
La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad progresiva que no tiene cura. Se considera una de las enfermedades motoneuronales que padecen dos de cada 100.000 personas en el planeta, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se produce cuando las neuronas de los pacientes afectados por la enfermedad se desgastan o mueren y ya no pueden enviar mensajes a los músculos. Esto provoca a corto y medio plazo el debilitamiento de los músculos, contracciones involuntarias e incapacidad para mover los brazos, las piernas y el cuerpo. Suele comenzar con espasmos musculares y debilidad en un brazo o una pierna, dificultad para tragar o para hablar, pero a medida que avanza afecta la capacidad de moverse e incluso de respirar. La causa más común de muerte para las personas con ELA es la insuficiencia respiratoria, según la Clínica Mayo. La debilidad en los músculos que intervienen en la deglución también causa mayor riesgo de que entren alimentos, líquidos o saliva en los pulmones, lo que puede causar neumonía La muerte suele producirse entre tres y cinco años después del diagnóstico. Sin embargo, algunos pacientes sobreviven más de ese tiempo. Cerca de un 10% de los casos de personas con ELA responden a una causa genética o hereditaria. En el resto, se desconoce la causa, de acuerdo con esta institución médica. La ELA es una de las principales enfermedades neurodegenerativas, junto con el Parkinson y el Alzheimer. La edad es el factor predictivo más importante para su aparición, siendo más prevalente en pacientes de entre 55 y 75 años, según el Ministerio de Sanidad de Brasil. El físico británico Stephen Hawking, quien falleció en 2018, fue uno de los enfermos de ELA más conocidos. Vivió 54 años con la enfermedad, un fenómeno para el que la mayoría de científicos no tiene una explicación adecuada. A la ELA se la conoce también como la enfermedad de Lou Gehrig, el nombre del exjugador de béisbol de los Yankees de Nueva York que la padeció y murió a los 38 años, en 1941. Signos de la enfermedad Los síntomas suelen empezar a manifestarse a partir de los 50 años, pero también pueden aparecer en personas más jóvenes. Esta enfermedad no suele afectar los sentidos, que incluyen la capacidad del gusto, olfato, vista, tacto y oído. Entre los síntomas, las personas con ELA presentan: Pérdida gradual de fuerza muscular y coordinación; Incapacidad para realizar tareas rutinarias como subir escaleras, caminar y levantar objetos; Dificultades para respirar y tragar; Atragantarse con facilidad; Babeo; Tartamudeo (disnea); Cabeza caída; Calambres musculares; Fasciculaciones musculares; Problemas de dicción, como un patrón de habla lento o anormal (arrastrar las palabras); Cambios en la voz, ronquera; Pérdida de peso El riesgo de padecer ELA se ha asociado a factores ambientale s, según la Clínica Mayo. Las pruebas demuestran que fumar es un factor de riesgo, así como la exposición al plomo u otras sustancias en el lugar de trabajo o el hogar.
El Ministerio de Salud informó el domingo que se identificó al primer contacto estrecho del caso importado de sarampión confirmado en Chile el sábado, el primero desde 2023. La persona fue identificada tras compartir un vuelo internacional con la paciente contagiada, no presenta síntomas y será vacunada y monitoreada por 21 días. Este hallazgo se produjo luego de que la mujer de 43 años diagnosticada con la enfermedad contrajera el virus en el extranjero y lo importara al país. El contacto estrecho fue identificado por la Seremi de Salud de La Araucanía. Ambos viajaron desde Montevideo, Uruguay, a Santiago el pasado 31 de diciembre. El equipo de Epidemiología del Ministerio de Salud logró ubicar a la persona, quien hasta ahora no presenta síntomas asociados al sarampión. El individuo será vacunado durante esta jornada como parte de las medidas de vigilancia epidemiológica activadas y quedará bajo monitoreo sanitario por un período de 21 días, conforme a los protocolos establecidos para este tipo de situaciones. El Ministerio de Salud recordó que el sarampión es altamente contagioso y reiteró que los niños y niñas son los más vulnerables ante esta enfermedad. Por ello, enfatizó en la importancia de mantener al día el esquema del Programa Nacional de Inmunizaciones, que incluye dosis a los 12 y 36 meses de vida. Además, se destacaron las recomendaciones específicas para personas que viajan a países con alta circulación del virus, incluyendo lactantes desde los seis meses de edad y adultos sin un respaldo claro en su esquema de vacunación. Ante la aparición de síntomas compatibles con sarampión, el Minsal recomendó contactar a Salud Responde y acudir a un centro asistencial utilizando mascarilla para prevenir nuevos contagios. En este sentido, se hace un llamado a extremar la detección oportuna ante eventuales casos sospechosos. Fuente: CNN Chile País
En una conversación con Zoe Ball para el especial Phil Collins: Eras – In Conversation, emitido por BBC Two, el artista —que se aproxima a su 75º cumpleaños — reconoció que le gustaría volver al estudio para experimentar y comprobar si aún queda música por descubrir. “Lo que me espera, además de recuperar la movilidad y la salud, es ir allí y experimentar un poco, a ver si hay más música”, explicó. “Uno suele pensar: ‘Ya está, ya lo he hecho’. Pero hay que empezar para saber si todavía se puede”. Un largo periodo marcado por la enfermedad Las declaraciones llegan después de que el autor de “In The Air Tonight” haya tenido que afrontar cinco cirugías de rodilla, además de las secuelas derivadas de una grave lesión de columna sufrida en 2007, que dañó las vértebras cervicales y le provocó problemas nerviosos permanentes. Durante este tiempo incluso circularon rumores sobre supuestos cuidados paliativos, desmentidos posteriormente por su representante. “Todo lo que podía salir mal, salió mal”, reconoció Collins, quien actualmente cuenta con asistencia médica las 24 horas para controlar su medicación y su movilidad. Ideas inacabadas y esperanza creativa A pesar de las limitaciones físicas, el exlíder de Genesis confesó que conserva material sin terminar que podría retomarse. “Tengo algunas cosas a medio hacer, otras que nunca terminé y un par que sí acabé y me gustan”, explicó. “Quizá le dé vida al viejo”, aseguró. Collins se retiró oficialmente de las giras tras su último concierto en 2022, después de admitir públicamente que apenas podía sujetar una baqueta, una situación especialmente dura para alguien que ha pasado toda su vida detrás de la batería. “He pasado toda mi vida tocando la batería. De repente, no poder hacerlo es un shock. Aún estoy asimilándolo”. ¿Un regreso posible? Aunque es consciente de sus limitaciones, el músico no descarta un regreso si su estado físico mejora. “Si no puedo hacer lo que hacía tan bien, prefiero no hacerlo. Pero si un día me despierto y puedo sostener unas baquetas, lo intentaré”.
La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad progresiva que no tiene cura. Se considera una de las enfermedades motoneuronales que padecen dos de cada 100.000 personas en el planeta, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se produce cuando las neuronas de los pacientes afectados por la enfermedad se desgastan o mueren y ya no pueden enviar mensajes a los músculos. Esto provoca a corto y medio plazo el debilitamiento de los músculos, contracciones involuntarias e incapacidad para mover los brazos, las piernas y el cuerpo. Suele comenzar con espasmos musculares y debilidad en un brazo o una pierna, dificultad para tragar o para hablar, pero a medida que avanza afecta la capacidad de moverse e incluso de respirar. La causa más común de muerte para las personas con ELA es la insuficiencia respiratoria, según la Clínica Mayo. La debilidad en los músculos que intervienen en la deglución también causa mayor riesgo de que entren alimentos, líquidos o saliva en los pulmones, lo que puede causar neumonía La muerte suele producirse entre tres y cinco años después del diagnóstico. Sin embargo, algunos pacientes sobreviven más de ese tiempo. Cerca de un 10% de los casos de personas con ELA responden a una causa genética o hereditaria. En el resto, se desconoce la causa, de acuerdo con esta institución médica. La ELA es una de las principales enfermedades neurodegenerativas, junto con el Parkinson y el Alzheimer. La edad es el factor predictivo más importante para su aparición, siendo más prevalente en pacientes de entre 55 y 75 años, según el Ministerio de Sanidad de Brasil. El físico británico Stephen Hawking, quien falleció en 2018, fue uno de los enfermos de ELA más conocidos. Vivió 54 años con la enfermedad, un fenómeno para el que la mayoría de científicos no tiene una explicación adecuada. A la ELA se la conoce también como la enfermedad de Lou Gehrig, el nombre del exjugador de béisbol de los Yankees de Nueva York que la padeció y murió a los 38 años, en 1941. Signos de la enfermedad Los síntomas suelen empezar a manifestarse a partir de los 50 años, pero también pueden aparecer en personas más jóvenes. Esta enfermedad no suele afectar los sentidos, que incluyen la capacidad del gusto, olfato, vista, tacto y oído. Entre los síntomas, las personas con ELA presentan: Pérdida gradual de fuerza muscular y coordinación; Incapacidad para realizar tareas rutinarias como subir escaleras, caminar y levantar objetos; Dificultades para respirar y tragar; Atragantarse con facilidad; Babeo; Tartamudeo (disnea); Cabeza caída; Calambres musculares; Fasciculaciones musculares; Problemas de dicción, como un patrón de habla lento o anormal (arrastrar las palabras); Cambios en la voz, ronquera; Pérdida de peso El riesgo de padecer ELA se ha asociado a factores ambientale s, según la Clínica Mayo. Las pruebas demuestran que fumar es un factor de riesgo, así como la exposición al plomo u otras sustancias en el lugar de trabajo o el hogar.
El Ministerio de Salud informó el domingo que se identificó al primer contacto estrecho del caso importado de sarampión confirmado en Chile el sábado, el primero desde 2023. La persona fue identificada tras compartir un vuelo internacional con la paciente contagiada, no presenta síntomas y será vacunada y monitoreada por 21 días. Este hallazgo se produjo luego de que la mujer de 43 años diagnosticada con la enfermedad contrajera el virus en el extranjero y lo importara al país. El contacto estrecho fue identificado por la Seremi de Salud de La Araucanía. Ambos viajaron desde Montevideo, Uruguay, a Santiago el pasado 31 de diciembre. El equipo de Epidemiología del Ministerio de Salud logró ubicar a la persona, quien hasta ahora no presenta síntomas asociados al sarampión. El individuo será vacunado durante esta jornada como parte de las medidas de vigilancia epidemiológica activadas y quedará bajo monitoreo sanitario por un período de 21 días, conforme a los protocolos establecidos para este tipo de situaciones. El Ministerio de Salud recordó que el sarampión es altamente contagioso y reiteró que los niños y niñas son los más vulnerables ante esta enfermedad. Por ello, enfatizó en la importancia de mantener al día el esquema del Programa Nacional de Inmunizaciones, que incluye dosis a los 12 y 36 meses de vida. Además, se destacaron las recomendaciones específicas para personas que viajan a países con alta circulación del virus, incluyendo lactantes desde los seis meses de edad y adultos sin un respaldo claro en su esquema de vacunación. Ante la aparición de síntomas compatibles con sarampión, el Minsal recomendó contactar a Salud Responde y acudir a un centro asistencial utilizando mascarilla para prevenir nuevos contagios. En este sentido, se hace un llamado a extremar la detección oportuna ante eventuales casos sospechosos. Fuente: CNN Chile País