En los últimos años, diversos estudios han explorado el comportamiento canino en relación con la experiencia visual de los perros, buscando comprender qué piensan estos animales al ver la televisión y por qué sus reacciones varían. Una experiencia común entre muchos dueños de perros es observar cómo sus mascotas reaccionan ante imágenes de otros animales en la televisión o programas de diferentes temáticas. Destaca una investigación realizada por la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Wisconsin, en Madison, que sugiere que conocer las preferencias visuales de los perros podría ser útil para evaluar su visión. Asimismo, un estudio publicado por Science Direct aborda el comportamiento y la interacción de los perros frente a las pantallas. Ambos estudios señalan que muchos perros muestran interés al mirar una pantalla de televisión encendida, algunos incluso llegan a ladrar o gruñir ante las imágenes. Algunos perros incluso se levantan y miran detrás de la pantalla o por las ventanas para verificar si hay algo más allí. Según la investigación de la Universidad de Wisconsin, el 78% de los perros estudiados mostró interés acercándose a la pantalla, mientras que el 76% gruñó o ladró en respuesta a las imágenes. Además, se observó que los perros interactuaban con mayor frecuencia con contenido relacionado con animales, siendo los perros el animal al que más respondían durante las observaciones. Otro hallazgo importante fue que los perros con hocicos alargados parecen mostrar más interés por la televisión que aquellos con hocicos más chatos, debido a su banda visual más extensa en la retina. ASPECTOS FUNDAMENTALES Para comprender mejor lo que agrada a los perros al ver televisión, Stanley Coren, profesor del Departamento de Psicología de la Universidad de British Columbia, destaca dos aspectos clave. La percepción de los perros se centra principalmente en el movimiento, por lo que las imágenes móviles en un entorno estático captan su atención. Además, su visión está adaptada a condiciones de poca luz, explica Coren. Aunque la vista es crucial en la experiencia televisiva de los perros, el sonido también desempeña un papel importante en su reacción ante las pantallas. Los perros responden más a programas que incluyen sonidos familiares o relevantes para ellos, como ladridos u otros sonidos característicos. TELEVISIÓN PARA PERROS En años recientes han surgido plataformas diseñadas específicamente para perros, ofreciendo contenido adaptado a su visión y sonidos pensados para captar su atención sin generar miedo o agresividad. Estas iniciativas buscan ayudar a los perros que pasan mucho tiempo solos en casa, reduciendo así la ansiedad por separación y el aburrimiento. LAS CLAVES De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Wisconsin con más de 1.200 participantes, se destacan varios hallazgos interesantes: Las razas de caza y pastoreo parecen mostrar mayor interés en contenido audiovisual. El contenido con animales resulta ser el más popular entre los perros. Los dibujos animados solo interesaron al 10% de los perros estudiados. Los programas centrados en humanos no parecen ser tan atractivos para los caninos. El movimiento en pantalla es crucial para captar la atención de los perros. La imitación parece ser un factor determinante en el interés de los perros por ver televisión. LO QUE DICE LA CIENCIA 1. ¿Qué colores pueden ver los perros? El espectro de color de los perros se limita a tonos grises, cafés, amarillos y azules, explican expertos. Algunos colores pueden percibirse diferente para ellos, lo cual es importante considerar al elegir juguetes o accesorios para tu mascota. 2. ¿Cómo podemos describir la visión de un perro? A pesar de tener una agudeza visual menor que los humanos durante el día, los perros confían en otros sentidos como el olfato y la audición para compensar esta limitación. Además, su visión es mejor en lugares oscuros debido a sus características fisiológicas únicas. 3. ¿La raza afecta la visión del perro? Cada raza canina puede experimentar la visión de manera distinta debido a sus características físicas únicas. Por ejemplo, razas con hocicos largos tienen un campo visual diferente al de razas con hocicos cortos y caras planas. Fuente: Publimetro
Un impacto recientemente observado en la Luna ha dejado una llamativa cicatriz brillante, ofreciendo a los científicos una visión poco común de los procesos dinámicos que aún moldean a nuestro vecino celeste más cercano. Este descubrimiento no solo resalta con qué frecuencia cambia la superficie lunar, sino que también aporta pistas valiosas sobre colisiones recientes y antiguas que han esculpido a la Luna durante miles de millones de años. En ese sentido, los investigadores identificaron un nuevo cráter marcado por un patrón de eyección inusualmente brillante. Es decir, material expulsado durante la colisión. Estas franjas luminosas destacan sobre la superficie más oscura de la Luna, lo que indica que el impacto ocurrió relativamente hace poco en términos geológicos. Este tipo de eventos demuestra que la Luna está lejos de ser estática, ya que continúa transformándose por la llegada constante de meteoroides. “La Luna sigue siendo golpeada por rocas espaciales que crean pequeños cráteres recientes”, destaca Mateja Rothlisberger, analista de datos de Lunar Reconnaissance Orbiter Camera. UNA VIOLENCIA CÓSMICA Más allá de este impacto relativamente reciente, los científicos también están relacionando estos hallazgos con colisiones mucho más antiguas y masivas que pudieron haber alterado profundamente la estructura interna de la Luna. Al estudiar rocas y características de su superficie, los investigadores sugieren que impactos colosales en el pasado penetraron profundamente bajo la corteza, influyendo en su evolución más de lo que se pensaba. Comprender tanto los impactos recientes como los antiguos permite a los científicos reconstruir la historia de la Luna y perfeccionar los modelos sobre cómo evolucionan los cuerpos planetarios. Estos conocimientos son clave no solamente para la ciencia lunar, sino también para entender el pasado de la Tierra, ya que impactos similares han moldeado nuestro planeta. Cada nuevo cráter, por pequeño que sea, se convierte en otra pieza del rompecabezas de la violenta y fascinante historia del sistema solar. Fuente: Publimetro
El descubrimiento de nuevos exoplanetas sigue cambiando lo que se sabe sobre el universo. Cada avance en la observación espacial permite detectar mundos más complejos, con características que no encajan en los modelos clásicos. En este contexto, un equipo internacional liderado por la Universidad de Oxford ha identificado un nuevo tipo de planeta que rompe con todas las categorías conocidas. El estudio, publicado en Nature Astronomy y basado en observaciones del telescopio James Webb, describe un mundo con propiedades únicas que obligan a replantear cómo se clasifican los planetas fuera del Sistema Solar. El planeta que no encaja en ningún modelo conocido El protagonista de este descubrimiento astronómico es L 98-59 d, un planeta situado a unos 35 años luz de la Tierra. Tiene aproximadamente 1,6 veces el tamaño terrestre, pero presenta una densidad más baja de lo esperado y una composición que desconcertó a los científicos desde el inicio. Las observaciones realizadas con el telescopio espacial James Webb, confirmadas por datos de observatorios terrestres, detectaron una atmósfera rica en azufre, con presencia de sulfuro de hidrógeno. Este tipo de composición no coincide con las categorías habituales de planetas pequeños, como los rocosos o los ricos en agua. El autor principal del estudio, Harrison Nicholls, explicó que “este tipo de planeta no encaja en las clasificaciones actuales”, lo que obliga a revisar los modelos existentes sobre formación planetaria. Este punto es clave: no se trata de una variación, sino de una posible nueva categoría de mundo. Un océano de magma que explica su atmósfera única Uno de los elementos más sorprendentes de este planeta con magma es su estructura interna. Los modelos indican la presencia de un océano global de magma, formado por silicatos fundidos similares a la lava terrestre. Este océano se extendería miles de kilómetros bajo la superficie y actuaría como un enorme depósito de azufre. Esa reserva interna es la que permite que el planeta mantenga una atmósfera densa con compuestos que, en condiciones normales, se perderían en el espacio. Además, existe un intercambio constante entre el interior y la atmósfera. Este proceso químico explica por qué el planeta conserva gases como el sulfuro de hidrógeno durante miles de millones de años. Observaciones realizadas en 2024 detectaron también dióxido de azufre en las capas altas, generado por la radiación de su estrella. Según explica la Agencia Espacial Europea en su programa de estudio de exoplanetas, este tipo de análisis atmosférico es clave para entender la composición y evolución de mundos lejanos. Por qué este hallazgo cambia lo que sabemos del universo El descubrimiento no solo suma un nuevo objeto al catálogo. Cambia el marco completo de análisis sobre los planetas fuera del Sistema Solar. La existencia de este mundo sugiere que la diversidad planetaria es mucho mayor de lo que se pensaba. Aunque los científicos consideran poco probable que un entorno así pueda albergar vida, su estudio permite entender mejor cómo se forman los planetas y cómo evolucionan sus atmósferas. Este tipo de casos extremos ayuda a ajustar los modelos teóricos. El papel del telescopio James Webb resulta central en este avance. Según explica la NASA sobre sus capacidades científicas, este instrumento permite analizar la composición química de atmósferas lejanas con un nivel de precisión sin precedentes. El telescopio James Webb permite analizar la composición de atmósferas lejanas con un nivel de detalle sin precedentes.NASA En los próximos años, misiones como Ariel y PLATO ampliarán este conocimiento al estudiar cientos de exoplanetas. En ese contexto, este nuevo tipo de planeta podría ser el primero de muchos mundos aún desconocidos, que obligarán a redefinir cómo se entiende la formación y diversidad del universo.
En un avance significativo en el campo de la química y la sostenibilidad, un grupo de investigadores ha logrado desarrollar un método innovador para convertir el metano, el componente más simple y abundante del gas natural, en compuestos químicos complejos utilizados en productos farmacéuticos y otros productos de alto valor. Este avance desafía las creencias arraigadas sobre la baja reactividad del metano y abre nuevas posibilidades para una economía química más circular, que busca aprovechar de manera más eficiente los recursos naturales de nuestro planeta. REIMAGINANDO EL USO DEL GAS NATURAL Durante mucho tiempo, el metano ha sido valorado principalmente como combustible para generar calor y energía. Sin embargo, su combustión contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero, lo que agrava el cambio climático. Hasta ahora, transformar el metano en sustancias químicas útiles ha sido un desafío considerable debido a sus fuertes enlaces moleculares que lo hacen poco reactivo. Un equipo liderado por Martín Fañanás en el Centro de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares (CiQUS) ha logrado superar este desafío mediante la creación de un catalizador a base de hierro que activa el metano con luz visible. Al hacerlo, pueden unir fragmentos moleculares funcionales que actúan como mangos químicos para construir estructuras más complejas. UN CATALIZADOR INNOVADOR La clave de este avance radica en un catalizador supramolecular cuidadosamente diseñado, construido alrededor de un centro de hierro estabilizado en un entorno químico único. Este catalizador maneja los intermediarios reactivos para permitir la modificación selectiva del metano y otras moléculas similares sin generar subproductos no deseados. Sorprendentemente, los investigadores lograron sintetizar dimestrol (un compuesto bioactivo utilizado en terapia hormonal) directamente a partir del metano en una sola secuencia, demostrando así el potencial práctico de este enfoque para crear fármacos a partir de materias primas simples. HACIA UNA ECONOMÍA QUÍMICA MÁS SOSTENIBLE Más allá de su relevancia científica, este método ofrece ventajas ambientales significativas. El hierro es un elemento abundante, económico y mucho menos tóxico que los metales raros comúnmente utilizados en procesos catalíticos avanzados. Las reacciones se llevan a cabo en condiciones relativamente suaves y se alimentan con luz LED, lo que reduce tanto el consumo energético como el impacto ambiental. Al convertir el metano en intermedios químicos versátiles en lugar de quemarlo como combustible, los investigadores están sentando las bases para un enfoque más sostenible y circular en la fabricación de productos químicos y medicamentos a partir de materias primas derivadas de combustibles fósiles. La clave de este avance radica en el diseño de un catalizador basado en un anión tetracloroferrato estabilizado por cationes colidinio, concluye Martín Fañanás, investigador del Centro de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares (CiQUS) de la Universidad de Santiago de Compostela. Fuente: Publimetro
Un reciente estudio científico está desafiando la noción de que **la imaginación** es exclusiva de los seres humanos, al encontrar pruebas de que al menos un gran simio puede representar mentalmente objetos inexistentes. Esto sugiere que las raíces de la imaginación podrían remontarse a millones de años atrás en nuestra historia evolutiva. Investigadores de la Universidad Johns Hopkins llevaron a cabo experimentos lúdicos con un bonobo llamado Kanzi, simulando situaciones similares a las fiestas del té infantiles. Durante estos experimentos, el simio demostró la capacidad de distinguir entre objetos reales e imaginarios, señalando correctamente la ubicación del zumo ficticio cuando se le preguntaba al respecto. Además, Kanzi mostró la habilidad de diferenciar entre recompensas reales y ficticias, optando por la bebida real cuando se le presentaba una elección. Estos hallazgos sugieren que la capacidad mental para fingir no es exclusiva de los humanos y podría remontarse a nuestro último antepasado común con los simios, hace millones de años. El estudio plantea interrogantes sobre las capacidades cognitivas de otras especies animales, desafiando la creencia tradicional de que solo reaccionan al presente inmediato. Los investigadores consideran este descubrimiento como revolucionario, ya que amplía nuestra comprensión sobre la conciencia animal y sugiere que su vida mental podría ser más rica de lo que se pensaba anteriormente. Esto también tiene implicaciones éticas significativas, ya que reconocer las experiencias internas complejas en otras especies podría influir en cómo las tratamos y protegemos. Según Amalia Bastos, coautora del estudio y profesora en la Universidad de St. Andrews en Escocia: “Es muy llamativo y emocionante que los datos parezcan sugerir que los simios, en sus mentes, pueden concebir cosas que no están ahí”. Fuente: Publimetro
En los últimos años, diversos estudios han explorado el comportamiento canino en relación con la experiencia visual de los perros, buscando comprender qué piensan estos animales al ver la televisión y por qué sus reacciones varían. Una experiencia común entre muchos dueños de perros es observar cómo sus mascotas reaccionan ante imágenes de otros animales en la televisión o programas de diferentes temáticas. Destaca una investigación realizada por la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Wisconsin, en Madison, que sugiere que conocer las preferencias visuales de los perros podría ser útil para evaluar su visión. Asimismo, un estudio publicado por Science Direct aborda el comportamiento y la interacción de los perros frente a las pantallas. Ambos estudios señalan que muchos perros muestran interés al mirar una pantalla de televisión encendida, algunos incluso llegan a ladrar o gruñir ante las imágenes. Algunos perros incluso se levantan y miran detrás de la pantalla o por las ventanas para verificar si hay algo más allí. Según la investigación de la Universidad de Wisconsin, el 78% de los perros estudiados mostró interés acercándose a la pantalla, mientras que el 76% gruñó o ladró en respuesta a las imágenes. Además, se observó que los perros interactuaban con mayor frecuencia con contenido relacionado con animales, siendo los perros el animal al que más respondían durante las observaciones. Otro hallazgo importante fue que los perros con hocicos alargados parecen mostrar más interés por la televisión que aquellos con hocicos más chatos, debido a su banda visual más extensa en la retina. ASPECTOS FUNDAMENTALES Para comprender mejor lo que agrada a los perros al ver televisión, Stanley Coren, profesor del Departamento de Psicología de la Universidad de British Columbia, destaca dos aspectos clave. La percepción de los perros se centra principalmente en el movimiento, por lo que las imágenes móviles en un entorno estático captan su atención. Además, su visión está adaptada a condiciones de poca luz, explica Coren. Aunque la vista es crucial en la experiencia televisiva de los perros, el sonido también desempeña un papel importante en su reacción ante las pantallas. Los perros responden más a programas que incluyen sonidos familiares o relevantes para ellos, como ladridos u otros sonidos característicos. TELEVISIÓN PARA PERROS En años recientes han surgido plataformas diseñadas específicamente para perros, ofreciendo contenido adaptado a su visión y sonidos pensados para captar su atención sin generar miedo o agresividad. Estas iniciativas buscan ayudar a los perros que pasan mucho tiempo solos en casa, reduciendo así la ansiedad por separación y el aburrimiento. LAS CLAVES De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Wisconsin con más de 1.200 participantes, se destacan varios hallazgos interesantes: Las razas de caza y pastoreo parecen mostrar mayor interés en contenido audiovisual. El contenido con animales resulta ser el más popular entre los perros. Los dibujos animados solo interesaron al 10% de los perros estudiados. Los programas centrados en humanos no parecen ser tan atractivos para los caninos. El movimiento en pantalla es crucial para captar la atención de los perros. La imitación parece ser un factor determinante en el interés de los perros por ver televisión. LO QUE DICE LA CIENCIA 1. ¿Qué colores pueden ver los perros? El espectro de color de los perros se limita a tonos grises, cafés, amarillos y azules, explican expertos. Algunos colores pueden percibirse diferente para ellos, lo cual es importante considerar al elegir juguetes o accesorios para tu mascota. 2. ¿Cómo podemos describir la visión de un perro? A pesar de tener una agudeza visual menor que los humanos durante el día, los perros confían en otros sentidos como el olfato y la audición para compensar esta limitación. Además, su visión es mejor en lugares oscuros debido a sus características fisiológicas únicas. 3. ¿La raza afecta la visión del perro? Cada raza canina puede experimentar la visión de manera distinta debido a sus características físicas únicas. Por ejemplo, razas con hocicos largos tienen un campo visual diferente al de razas con hocicos cortos y caras planas. Fuente: Publimetro
Un impacto recientemente observado en la Luna ha dejado una llamativa cicatriz brillante, ofreciendo a los científicos una visión poco común de los procesos dinámicos que aún moldean a nuestro vecino celeste más cercano. Este descubrimiento no solo resalta con qué frecuencia cambia la superficie lunar, sino que también aporta pistas valiosas sobre colisiones recientes y antiguas que han esculpido a la Luna durante miles de millones de años. En ese sentido, los investigadores identificaron un nuevo cráter marcado por un patrón de eyección inusualmente brillante. Es decir, material expulsado durante la colisión. Estas franjas luminosas destacan sobre la superficie más oscura de la Luna, lo que indica que el impacto ocurrió relativamente hace poco en términos geológicos. Este tipo de eventos demuestra que la Luna está lejos de ser estática, ya que continúa transformándose por la llegada constante de meteoroides. “La Luna sigue siendo golpeada por rocas espaciales que crean pequeños cráteres recientes”, destaca Mateja Rothlisberger, analista de datos de Lunar Reconnaissance Orbiter Camera. UNA VIOLENCIA CÓSMICA Más allá de este impacto relativamente reciente, los científicos también están relacionando estos hallazgos con colisiones mucho más antiguas y masivas que pudieron haber alterado profundamente la estructura interna de la Luna. Al estudiar rocas y características de su superficie, los investigadores sugieren que impactos colosales en el pasado penetraron profundamente bajo la corteza, influyendo en su evolución más de lo que se pensaba. Comprender tanto los impactos recientes como los antiguos permite a los científicos reconstruir la historia de la Luna y perfeccionar los modelos sobre cómo evolucionan los cuerpos planetarios. Estos conocimientos son clave no solamente para la ciencia lunar, sino también para entender el pasado de la Tierra, ya que impactos similares han moldeado nuestro planeta. Cada nuevo cráter, por pequeño que sea, se convierte en otra pieza del rompecabezas de la violenta y fascinante historia del sistema solar. Fuente: Publimetro
El descubrimiento de nuevos exoplanetas sigue cambiando lo que se sabe sobre el universo. Cada avance en la observación espacial permite detectar mundos más complejos, con características que no encajan en los modelos clásicos. En este contexto, un equipo internacional liderado por la Universidad de Oxford ha identificado un nuevo tipo de planeta que rompe con todas las categorías conocidas. El estudio, publicado en Nature Astronomy y basado en observaciones del telescopio James Webb, describe un mundo con propiedades únicas que obligan a replantear cómo se clasifican los planetas fuera del Sistema Solar. El planeta que no encaja en ningún modelo conocido El protagonista de este descubrimiento astronómico es L 98-59 d, un planeta situado a unos 35 años luz de la Tierra. Tiene aproximadamente 1,6 veces el tamaño terrestre, pero presenta una densidad más baja de lo esperado y una composición que desconcertó a los científicos desde el inicio. Las observaciones realizadas con el telescopio espacial James Webb, confirmadas por datos de observatorios terrestres, detectaron una atmósfera rica en azufre, con presencia de sulfuro de hidrógeno. Este tipo de composición no coincide con las categorías habituales de planetas pequeños, como los rocosos o los ricos en agua. El autor principal del estudio, Harrison Nicholls, explicó que “este tipo de planeta no encaja en las clasificaciones actuales”, lo que obliga a revisar los modelos existentes sobre formación planetaria. Este punto es clave: no se trata de una variación, sino de una posible nueva categoría de mundo. Un océano de magma que explica su atmósfera única Uno de los elementos más sorprendentes de este planeta con magma es su estructura interna. Los modelos indican la presencia de un océano global de magma, formado por silicatos fundidos similares a la lava terrestre. Este océano se extendería miles de kilómetros bajo la superficie y actuaría como un enorme depósito de azufre. Esa reserva interna es la que permite que el planeta mantenga una atmósfera densa con compuestos que, en condiciones normales, se perderían en el espacio. Además, existe un intercambio constante entre el interior y la atmósfera. Este proceso químico explica por qué el planeta conserva gases como el sulfuro de hidrógeno durante miles de millones de años. Observaciones realizadas en 2024 detectaron también dióxido de azufre en las capas altas, generado por la radiación de su estrella. Según explica la Agencia Espacial Europea en su programa de estudio de exoplanetas, este tipo de análisis atmosférico es clave para entender la composición y evolución de mundos lejanos. Por qué este hallazgo cambia lo que sabemos del universo El descubrimiento no solo suma un nuevo objeto al catálogo. Cambia el marco completo de análisis sobre los planetas fuera del Sistema Solar. La existencia de este mundo sugiere que la diversidad planetaria es mucho mayor de lo que se pensaba. Aunque los científicos consideran poco probable que un entorno así pueda albergar vida, su estudio permite entender mejor cómo se forman los planetas y cómo evolucionan sus atmósferas. Este tipo de casos extremos ayuda a ajustar los modelos teóricos. El papel del telescopio James Webb resulta central en este avance. Según explica la NASA sobre sus capacidades científicas, este instrumento permite analizar la composición química de atmósferas lejanas con un nivel de precisión sin precedentes. El telescopio James Webb permite analizar la composición de atmósferas lejanas con un nivel de detalle sin precedentes.NASA En los próximos años, misiones como Ariel y PLATO ampliarán este conocimiento al estudiar cientos de exoplanetas. En ese contexto, este nuevo tipo de planeta podría ser el primero de muchos mundos aún desconocidos, que obligarán a redefinir cómo se entiende la formación y diversidad del universo.
En un avance significativo en el campo de la química y la sostenibilidad, un grupo de investigadores ha logrado desarrollar un método innovador para convertir el metano, el componente más simple y abundante del gas natural, en compuestos químicos complejos utilizados en productos farmacéuticos y otros productos de alto valor. Este avance desafía las creencias arraigadas sobre la baja reactividad del metano y abre nuevas posibilidades para una economía química más circular, que busca aprovechar de manera más eficiente los recursos naturales de nuestro planeta. REIMAGINANDO EL USO DEL GAS NATURAL Durante mucho tiempo, el metano ha sido valorado principalmente como combustible para generar calor y energía. Sin embargo, su combustión contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero, lo que agrava el cambio climático. Hasta ahora, transformar el metano en sustancias químicas útiles ha sido un desafío considerable debido a sus fuertes enlaces moleculares que lo hacen poco reactivo. Un equipo liderado por Martín Fañanás en el Centro de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares (CiQUS) ha logrado superar este desafío mediante la creación de un catalizador a base de hierro que activa el metano con luz visible. Al hacerlo, pueden unir fragmentos moleculares funcionales que actúan como mangos químicos para construir estructuras más complejas. UN CATALIZADOR INNOVADOR La clave de este avance radica en un catalizador supramolecular cuidadosamente diseñado, construido alrededor de un centro de hierro estabilizado en un entorno químico único. Este catalizador maneja los intermediarios reactivos para permitir la modificación selectiva del metano y otras moléculas similares sin generar subproductos no deseados. Sorprendentemente, los investigadores lograron sintetizar dimestrol (un compuesto bioactivo utilizado en terapia hormonal) directamente a partir del metano en una sola secuencia, demostrando así el potencial práctico de este enfoque para crear fármacos a partir de materias primas simples. HACIA UNA ECONOMÍA QUÍMICA MÁS SOSTENIBLE Más allá de su relevancia científica, este método ofrece ventajas ambientales significativas. El hierro es un elemento abundante, económico y mucho menos tóxico que los metales raros comúnmente utilizados en procesos catalíticos avanzados. Las reacciones se llevan a cabo en condiciones relativamente suaves y se alimentan con luz LED, lo que reduce tanto el consumo energético como el impacto ambiental. Al convertir el metano en intermedios químicos versátiles en lugar de quemarlo como combustible, los investigadores están sentando las bases para un enfoque más sostenible y circular en la fabricación de productos químicos y medicamentos a partir de materias primas derivadas de combustibles fósiles. La clave de este avance radica en el diseño de un catalizador basado en un anión tetracloroferrato estabilizado por cationes colidinio, concluye Martín Fañanás, investigador del Centro de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares (CiQUS) de la Universidad de Santiago de Compostela. Fuente: Publimetro
Un reciente estudio científico está desafiando la noción de que **la imaginación** es exclusiva de los seres humanos, al encontrar pruebas de que al menos un gran simio puede representar mentalmente objetos inexistentes. Esto sugiere que las raíces de la imaginación podrían remontarse a millones de años atrás en nuestra historia evolutiva. Investigadores de la Universidad Johns Hopkins llevaron a cabo experimentos lúdicos con un bonobo llamado Kanzi, simulando situaciones similares a las fiestas del té infantiles. Durante estos experimentos, el simio demostró la capacidad de distinguir entre objetos reales e imaginarios, señalando correctamente la ubicación del zumo ficticio cuando se le preguntaba al respecto. Además, Kanzi mostró la habilidad de diferenciar entre recompensas reales y ficticias, optando por la bebida real cuando se le presentaba una elección. Estos hallazgos sugieren que la capacidad mental para fingir no es exclusiva de los humanos y podría remontarse a nuestro último antepasado común con los simios, hace millones de años. El estudio plantea interrogantes sobre las capacidades cognitivas de otras especies animales, desafiando la creencia tradicional de que solo reaccionan al presente inmediato. Los investigadores consideran este descubrimiento como revolucionario, ya que amplía nuestra comprensión sobre la conciencia animal y sugiere que su vida mental podría ser más rica de lo que se pensaba anteriormente. Esto también tiene implicaciones éticas significativas, ya que reconocer las experiencias internas complejas en otras especies podría influir en cómo las tratamos y protegemos. Según Amalia Bastos, coautora del estudio y profesora en la Universidad de St. Andrews en Escocia: “Es muy llamativo y emocionante que los datos parezcan sugerir que los simios, en sus mentes, pueden concebir cosas que no están ahí”. Fuente: Publimetro